TEMA 2

LA ESCULTURA Y PINTURA EGIPCIAS


1. CONTEXTO HISTÓRICO
2. LA ESCULTURA
3. LA PINTURA
ESTILO
ARTE
OBRA
EGIPCIO
ESCULTURA
Real
Tríada de Micerinos
Escultura sedente del faraón Kefrén
Esculturas sedentes del principe Rahotep y su esposa Nofret
Busto de la reina Nefertiti
No real
Escriba sentado
El alcalde del pueblo
PINTURA
Pinturas de la tumba de Nebamún
Pinturas de la Tumba de Ramsés I

1 CONTEXTO HISTÓRICO (en la arquitectura egipcia).

2 LA ESCULTURA

Los egipcios no buscaban la belleza ni el movimiento sino captar la esencia de la persona representada, ya que muchas de estas estatuas eran esculturas del faraón (que pretendían reflejar su poder) o dobles de difuntos (el difunto requería un cuerpo para el viaje de ultratumba y, en caso de que “fallase” el suyo propio, allí estaba su “doble” escultórico para acoger su alma. Por eso se realizan evitando toda clase de salientes, para evitar el riesgo de roturas, ya que todo desperfecto afecta necesariamente a la vida de ultratumba del difunto). Características generales:
  • La estatuaria real (la de los faraones y su familia) hizo uso de la piedra como material, mientras que la estatuaria privada utilizó tanto la piedra como la madera.
  • Predominan las esculturas exentaso, tal y como ocurre en muchos casos, los alto relieves adheridos a muros o altos tronos.
  • Por ello, las imágenes estaban concebidas para ser vistas de frente. Ello va a hacer que las esculturas egipcias queden sometidas a la ley de la simetría (el cuerpo está dividido en dos mitades exactamente iguales por un plano que pasaría por la nariz-ombligo, lo que exige el reparto del peso del cuerpo por igual entre ambas piernas) y la ley de la frontalidad (figuras rígidas que evitan toda clase de salientes, pegándose brazos y piernas al bloque).
  • Esto va a explicar otro de los rasgos fundamentales de la estatuaria egipcia, el estatismo: en la escultura egipcia no se representa el movimiento. Para ello se sirven de diversos procedimientos: los brazos se disponen a lo largo del cuerpo, con los puños cerrados, por lo que hablamos de estatuas-bloque; los paños suelen ser escasos de pliegues y dan una sensación de rigidez a las figuras masculinas, mientras que en las femeninas se adaptan al cuerpo; el pelo se representa esquemáticamente. Además, en el caso de las representaciones de los faraones, esa ausencia de movimiento era utilizada para presentar al faraón como un dios, ya que el estatismo sugiere atemporalidad y, por consiguiente, eternidad.
  • Esto concuerda con el tratamiento psicológico de estas figuras: sus rostros son inexpresivos, con los ojos almendrados y la vista perdida en el infinito, dando lugar a imágenes distantes, frías, totalmente alejadas del espectador (hieratismo), lo que acentúa la solemnidad de las figuras reales.
  • El estudio anatómico no es detallado, aunque sí respetan las proporciones. Ello produce una representación superficial e idealizada del representado. Podríamos decir que el cuerpo humano parece concebirse como una conjunción de figuras geométricas.
La escultura egipcia, aunque cumple en general las características antes mencionadas, llegó a tener dos modos de expresión un tanto diferentes según ser representara a personajes sobrenaturales (el faraón y familia) o a mortales humanos.

(A) Dentro de las REPRESENTACIONES REALES, podemos destacar EL RETRATO SEDENTE DEL FARAÓN KEFREN, LA TRIADA DEL FARAÓN MIKERINOS y LAS ESCULTURAS SEDENTES DEL PRÍNCIPE RAHOTEP Y SU ESPOSA NOFRET, aunque el tratamiento polícromo que recibe esta última composición le dota de una apariencia más naturalista.

TRÍADA DE MICERINOS
ESTILO: Egipcio
PERÍODO: Imperio Antiguo, Dinastía IV
CRONOLOGÍA: Aprox. 2500 a.C.
TÉCNICA: Esculpida
MATERIAL: Piedra
Representa al faraón Micerinos, de la IV Dinastía, acompañado de la diosa Athor, a su derecha y de su esposa o una provincia al otro lado. Nos muestra al faraón como hijo del Sol-Rah, situado entre lo divino y lo humano.


La estatuaria real se humaniza en la dinastía XVIII con las reformas religiosas implantadas por Amenofis IV (Akhenatón). El llamado faraón hereje trasladó su corte a Tell-el-Amarna y se proclamó seguidor de un dios único, el dios solar Atón. Alejados de la idealización se llega a representar algunos defectos físicos del retratado (como el vientre prominentemente hinchado del faraón). EL BUSTO DE NEFERTITI (esposa de Amenofis IV) es una de las obras más conocidas de este momento.

(B) El otro tipo escultórico es el de PERSONAJES “MÁS VULGARES”: se trata de altos funcionarios, escribas o administradores, personajes con rangos muy superiores a la población común. Obras como EL ESCRIBA SENTADO y EL ALCALDE DEL PUEBLO, constituyen claros ejemplos de esta tipología. Su rasgo definitorio es la humanización del personaje, que le aporta una importante carga de realismo; y esto puede ser así porque ya no se representa a un ser sobrenatural distinto de los demás, sino a un humano que desea poder ser reconocido por su apariencia. En este sentido no podemos olvidar que la mayoría de ellas tenía también un fin funerario y que el alma del difunto debería ser capaz de reconocerse en sus propias estatuas. Generalmente son policromadas, presentan una anatomíanoidealizada sino más naturalista,captan la psicología del personaje y muestran un incipiente dinamismo, lo que potenciaría aun más la impresión de realismo.

ESCRIBA SENTADO
ESTILO: Egipcio
PERÍODO: Imperio Antiguo, Dinastía V
CRONOLOGÍA: Aprox. 2500 a.C.
TÉCNICA: Esculpida
MATERIAL: Piedra policromada
De piedra caliza blanca y pintada en colores ocres y pardos, tiene los ojos incrustados con pupilas de cristal de roca y pestañas de cobre. Revela el interés del escultor por vaciar el espacio entre los brazos y el tronco. Gran expresividad, evidenciando una personalidad perspicaz y desconfiada.


3 LA PINTURA

La más notable será la pintura mural, pero debemos señalar que también se pintaban los relieves y las esculturas de bulto redondo. Las pinturas murales más interesantes son las que se realizaron en el Imperio Nuevo, puesto que en los períodos anteriores se prefirió el relieve.
  • La técnica que utilizaban para la ejecución de sus murales era mixta, ya que utilizaban el fresco en primer término, para luego ser repasado con temple.
  • Servían para decorar las superficies de las tumbas y los templos.
  • Poseen una rica iconografía que se desarrolla a partir de una doble temática: imágenes de la vida de ultratumba y escenas de la vida real. Debido a su ubicación en las tumbas, se quería dar una muestra de cómo era la vida del difunto en la tierra y cómo será en el “más allá”. Son temas que permiten que el muerto permanezca eternamente en contacto con lo que fue su vida cotidiana:
* En las tumbas reales temas relacionados con la mitología y la vida del faraón, especialmente actividades de carácter bélico.
* En las tumbas de los altos dignatarios suelen predominar escenas de la vida cotidiana (caza o pesca), de las labores del campo...
  • Los colores son intensos y planos, carentes de gradación tonal alguna (esto provoca ausencia de volumen). Existe una cierta preferencia por los colores cálidos: rojo y amarillo. Las figuras aparecen perfectamente delimitadas por un dibujo muy preciso, para el que se ayudaron de un procedimiento de cuadriculación de la superficie.
  • Se combina la perspectiva de perfil con la de frente: el rostro de perfil y el ojo de frente, los hombros y el torso de frente, y las piernas y los brazos del perfil. En este sentido, el arte egipcio tendrá una clara influencia en el Cubismo (siglo XX).
  • Carenciatotal de profundidad, por lo que las figuras se yuxtaponen en un solo plano. Aunque utilizan el primitivo recurso de la repetición del perfil, sugiriendo la superposición de una figura sobre otra para intentar crear la sensación de que hay varios planos de profundidad.
  • En contraste con la arbitrariedad de la figura humana, los animales y las plantas revisten un naturalismo tal que permite reconocer con cada especie representada.
  • Las escenas se estructuran en registros: bandas con filas de personajes en un solo plano, que pueden leerse como narraciones de escenas de la vida del difunto.
  • El movimiento es muy limitado aunque se observa un distinto tratamiento formal según los temas: los personajes sagrados son más estáticos.

La pintura mural es, además, una manifestación artística de un valor incalculable, un documento histórico valiosísimo que nos permite conocer cómo pudo ser la vida cortesana en el Egipto del Imperio Nuevo. Son importantes las conservadas en el Museo de El Cairo y en el British Museum de Londres, en buena parte procedentes de Tebas. Podemos destacar como ejemplo las PINTURAS DE LA TUMBA DE NEBAMÚN. Al tratarse de una tumba privada (no pertenece a la realeza) la pared principal no sigue la distribución en frisos, sino que plantea una gran escena con el difunto como protagonista. Nebamún caza aves con su boomerang en los pantanos; junto a él están su mujer y sus hijas. Presenta una gran riqueza cromática.